Este miércoles volvieron los nuis a La2 con su tercera temporada. El celebriti rescatado para el inicio de este nuevo año, fue el gran director de orchestra Luis Cobos. La parodia giraba en torno a sus grandes discos, populares allá en los años 80, pero también, a sus grandiosas portadas.
Siguiendo los consejos de un amigo desganao, os dejo hoy, para empezar el fin de semana con un poco de buen humor, con esta otra bonita colección de portadas de discos, con la que seguro que más de uno váis a disfrutar. Lo dicho, a pasar un buen fin de semana!
Para ir terminando esta semana soulera, si os habéis contagiado de toda esta música y ahora lo único que queréis hacer es mover vuestros huesos a este ritmo, hoy tenéis una gran oportunidad.
La Boca del Lobo, local madrileño especializado en música negra, cumple esta noche 13 años de existencia y qué mejor que celebrarlo con un buen concierto. Han traído para ello a Lefties Soul Connection, un colecivo holandés de soul y funk mucho más potente y oscuro, que según ellos no tratan de hacer simplemente un "revival" sino adaptar nuevos sonidos, mezclándolo con mucha psicodelia, hip-hop, rock, garage... Un hammond potente, unos rifs guitarreros, y mucho soul, al estilo de bandas míticas como The Meters o Booker T.&The MGs, entre los que reconocen ellos mismos como sus principales influencias.
Si véis el vídeo os podéis hacer una idea perfectamente de lo que os hablo.
Este año la noche de Reyes, la Sala Gruta77 de Madrid se convirtió en una pequeña sede jamaicana, con un especial de Reggae/Ska/Dub. Los grupos alemanes Dr. Ring Ding y Sensi Simon llenaron de calor la fría noche madrileña. El trompetista alemán Sensi Simon, que ha tocado acompañando a artistas como Laurel Aitken, Rico Rodríguez, Alton Ellis… empezó a calentar la noche con la banda que le acompaña en España, The Golden Singers Band, formada por algunos miembros de Malarians, con una buena sesión de Ska Jazz. Pero el artista al que todos esperaban era el cantante y trombonista, Dr. Ring Ding, famoso sobre todo aquí por su etapa con The Senior Allstars, con los que publicó un par de discos, entre ellos el más conocido, Dandimite!, considerado uno de los mejores discos del estilo de los 90. Venía acompañado por una banda catalana, The Ranking Soliders (teclados, bajo, guitarra y batería), y la voz incomparable del Dr. Ring Ding, que demostró por qué es uno de los artistas más reconocidos en Europa de este estilo. Lleva desde 1987 tocando en bandas de ska en Alemania, desde El Bosso & Die Ping Pongs, una de las bandas pioneras del estilo en el país teutón, hasta acompañando a artistas de la talla de Derrick Morgan, Denis Alcapone o bandas como The Toasters o The Skatallites. No dejó a nadie indiferente, y ya no sólo por su presencia física (alemán rapado de cerca de cien kilos, que parece sacado de una concentración de los Ángeles del Infierno), sino sobre todo por su voz poderosa y la cantidad de registros que posee, que van desde lo más melódico en algunos reggaes, hasta lo más rudo cuando se pasa a estilos como el Dancehall. Fue un concierto al estilo clásico jamaicano, como los del propio Laurel Aitken, donde la banda se queda en un segundo plano, y casi llega a parecer una soundsystem, siendo el cantante el que lleva todo el peso del concierto. Le faltó si cabe una mayor presencia de vientos (Dr. Ring Ding sólo tocó el trombón en un par de temas, y en el resto fue el teclado el que llenó este espacio), que sólo pudo verse cuando se subieron al escenario Sensi Simon con su sección de vientos para tocar algunos temas clásicos, como fue la última canción del concierto, Dandimite Ska. Al finalizar el concierto, aparte del roscón de reyes, sesión de reggae, calypso, ska… es decir, todo lo que se puede esperar de una buena noche jamaicana navideña.
Pd. El vídeo pertenece a una colaboración que Dr. Ring Ding ha hecho recientemente con The Seniors Allstars tocando el trombón
Comienza aquí una nueva sección de este blog, en la que iré haciendo mis críticas de libros, discos y conciertos. Nada nuevo, pero llevado a una sección espero que un poco más constante y seria que lo que he venido haciendo últimamente.
"Kiko Veneno volvió a los escenarios madrileños como sólo artistas de su talla pueden hacerlo. El de Figueras le dio la vuelta al stablishment musical establecido, ese de componer, grabar, vender discos y ya por último girar. El se ha dedicado a componer para pasar directamente a los escenarios, sin grabar previamente y sin haber vendido ni un solo disco. En casos así lo más sorprendente es encontrarse una sala llena, pero Kiko lo consiguió. Tal vez de público despistado esperando los clásicos Joselito y compañía, o tal vez de un público fiel que sigue la carrera de este artista haga lo que haga.
En ningún momento dejaron de oírse entre el público gritos pidiendo temas clásicos, pero Kiko no venía a Madrid a repetir repertorio, sino a presentar uno nuevo. Temas que no defraudaron, siguiendo por un lado el camino que había tomado en “El hombre invisible”, de canciones más maduras, como puede ser la canción que da nombre a la gira “Dice la gente”, que tiene un sonido nuevo para Kiko, pues suena a blues del desierto, a sahel. Por otro lado, no olvida ese lado canalla e irónico que siempre le ha caracterizado, en rumbas más clásicas del autor, como el “Mosquito suicida” o la “Rumba de la crisis”, con la que terminó su presentación de los nuevos temas. Y en medio de estas dos líneas, como gran amante de las versiones, introdujo su propia versión traducida de I am the walrus, de los Beatles. Le acompañó en algún tema su amigo Tomasín, con quien ya compartió formación en G5, pura fibra en el escenario para animar el concierto, pero que musicalmente no supuso una gran aportación.
Llamó la atención la falta de bises, pero Kiko está en otra onda, rompiendo con lo que se supone que tiene que ser una gira y un concierto. Se trataba ayer de un actuación más pensada como una obra de teatro que como un concierto festivalero, en la que finalmente no defraudó al público que se había acercado a escuchar algún clásico, y acabó tocando cinco temas de su extensa discografía, finalizando con el famoso "Volando voy", coreado por todo el público de la sala.
Hay quien se queja constantemente de que la industria musical ya no funciona como antes. Otros, como se pudo comprobar de nuevo ayer con el señor Kiko Veneno y su banda, se reinventan constantemente."